En este proceso se logra identificar situaciones o factores de riesgo que ameritan un apoyo y a su vez reforzar las estrategias brindadas por en profesional todo en pro de no tener una recaída o repetir conductas que ya habían sido codificadas.
El proceso de atención ambulatoria hace parte del proceso de refuerzo positivo para el paciente y su red de apoyo familiar y social, dependiendo de la mejoría objetiva evaluada dentro del programa y las demás modalidades de hospitalización con factor protector en la prevención de recaídas. El paciente se aproxima a la reinserción social en compañía de su red de apoyo familiar o social con adherencia al tratamiento y en disposición de seguimiento.
Se entiende como atención ambulatoria la modalidad de atención que bajo prescripción y determinación del equipo interdisciplinar el paciente requiere de atención intensiva o de seguimiento a los cambios ya instaurados en función de su concienciación y proceso de cambio. El paciente acude con frecuencia semanal a quincenal a sesiones individuales por psiquiatría, psicología clínica, medicina especializada en adicciones y trabajo social para motivar y dar seguimiento al mantenimiento de la abstinencia.